Esta norma obligaba a los profesionales a compartir sus facturas con el fisco
El Consejo de Ministros aprobará hoy un decreto-ley con su aplazamiento
El Gobierno da un respiro a empresas y autónomos y retrasa a 2027 Verifactu, es decir la obligación de utilizar sistemas informáticos que permitan remitir sus facturas a Hacienda.
Hasta el momento, las compañías tenían la obligación con contar con estos nuevos softwares que permiten compartir de forma inmediata sus facturas con el fisco de cara a enero de 2026, mientras que los autónomos debían incorporarlos a partir del 1 de julio de ese año. Ahora, según ha confirmado el Ejecutivo, las empresas retrasarán este deber al 1 de enero de 2027 y los profesionales que trabajan por cuenta propia, al 1 de julio también de 2027.
El Consejo de Ministros aprobará este martes un Real Decreto-ley con los cambios. La decisión de retrasar Verifactu, según ha informado el Ejecutivo, forma parte de los compromisos para gobernar alcanzados con Junts.
Verifactu llegó como una medida incorporada a la Ley contra el fraude fiscal para evitar que empresas y profesionales oculten ventas al fisco y, por tanto, mermen la recaudación del IVA.
Esta nueva norma obligaba en cuestión de días, meses para el caso de los autónomos, a los profesionales a contar con lo que se conoce como un Sistema Informático de Facturación (SIF) que garantice, entre otras cuestiones, la imposibilidad de tener una contabilidad ‘B’ y que las facturas, una vez emitidas, no se puedan modificar.
Los empresarios y trabajadores autónomos que incumplieran con esta obligación afrontaban multas de hasta 50.000 euros.
Además, estos programas debían estar conectados a la Agencia Tributaria para poder remitirles de forma automática y prácticamente en directo las facturas. No obstante, el fisco no había hecho obligatorio que las compañías tuvieran que remitirles la facturación, aunque ya había avisado en varias ocasiones, a través de foros y convenciones, que se vigilaría más a aquellos que no les compartieran las facturas.
Muchas dudas
La nueva obligación había creado muchas dudas sobre su cumplimiento, especialmente, entre los pequeños empresarios. Aunque la Agencia Tributaria había colgado en su página web una serie de preguntas y respuestas para aclarar las cuestiones más repetidas, muchos de ellos aún desconocían si los programas de facturación que utilizaban seguían valiendo, si podían continuar utilizando Excel o Word como hasta ahora y qué pasaba con aquellos pequeños autónomos que aún facturaban a mano.
La normativa es compleja y no resolvía bien las dudas. El fisco ha indicado, hasta el momento, que quedaban fuera de esta obligación aquellos empresarios que continuaran facturando cien por cien a mano. Sin embargo, si en algún momento hacían una factura en un programa informático, pasaban a tener que cumplir con Verifactu.
Respecto a Excel y Word, Hacienda distingue si estos programas que usan los pequeños empresarios procesaban o no los datos. Así, indicaba en su página web que si no procesaban los datos que se incluían en estas hojas, los profesionales no debían acogerse a Verifactu; pero si por el contrario, sí procesaban los datos, debían entonces contar con un software que cumpliera los requisitos.
Cientos de autónomos, para evitar costes, pidieron a la Agencia Tributaria una aplicación online gratuita. Hacienda habilitó este sistema solo para aquellos empresarios que emitieran pocas facturas al año, pero su uso ya les condicionaba a compartir sí o sí de manera inmediata sus facturas con el fisco.
Fuente de la noticia: El Economista



