El sindicato CSIT Unión Profesional ha advertido de «riesgos químicos, insuficiencia de plantilla y retrasos diagnósticos» en el Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario del Tajo, mientras el centro ha asegurado que cumple «la normativa».
El colectivo ha puesto en conocimiento de la Inspección de Trabajo «la grave crisis que atraviesa» el servicio tras meses de «incidencias, riesgos laborales y falta de respuesta» por parte de la Dirección Gerencia y la Dirección Médica
El sindicato registró una primera iniciativa el 13 de enero de 2026, ampliada posteriormente los días 21 y 30 de enero y 6 de marzo, ante la persistencia de los problemas. A ello, se suma un nuevo escrito presentado el 20 de marzo, tras activarse una alarma en la mesa de tallado del servicio y detectarse «un intenso olor a sustancias químicas, presumiblemente formaldehído».
Trabajadores expuestos
En este sentido, CSIT ha alertado de que los profesional han estado expuestos a «riesgos químicos de especial gravedad» como la manipulación manual de muestras con xilol tras «la avería del equipo automatizado, sin equipos de protección adecuados».
Asimismo, ha advertido de «la falta de actualización de las evaluaciones de riesgo químico desde 2023, de la ausencia de mediciones ambientales y de información preventiva suficiente».
Además, el sindicato ha avisado de que el servicio solo cuenta con «un único anatomopatólogo, lo que ha calificado como «una dotación claramente insuficiente para garantizar su funcionamiento».
Defensa de las actuaciones
Por su parte, fuentes del Hospital Universitario del Tajo han defendido sus actuaciones frente a las manifestaciones del sindicato y han asegurado que las iniciativas del sindicato de enero y marzo fueron valoradas por la Inspección de Trabajo, que denegó la paralización de la actividad solicitada al considerar «válido el protocolo de manejo de químicos» implantado.
En relación con la alarma registrada en la mesa de tallado, el centro ha aclarado que «no está relacionada» con el olor a productos químicos al que alude el sindicato, sino que se activó «de forma preventiva» por la necesidad de cambiar los filtros de carbono del sistema de extracción de aire al exterior del servicio, lo que no supone «impacto en los profesionales».
Asimismo, ha señalado que el olor detectado se solventó reforzando la ventilación de la zona, que pasó a iniciarse una hora antes del comienzo de la actividad -a las 7 horas, en lugar de las 8-, además de «incrementarse» la potencia de aspiración.
Filtros supervisados
El Hospital ha insistido en que los filtros depuran el aire expulsado al exterior y ha subrayado que el protocolo de manejo del xilol cumple «la normativa vigente» y ha sido supervisado por el servicio de PRL, contando con «equipos de protección adecuados».
Respecto a las evaluaciones de riesgo químico, el centro hospitalario ha indicado que la normativa «no establece una periodicidad concreta», que ya se realizó una evaluación en 2023 con resultado adecuado y que la siguiente está prevista para el segundo semestre de 2026, según el Plan anual de PRL.
Fuente de la noticia: Noticias para municipios



