BASIDA ARANJUEZ ACOGE A UNA VEINTENA DE RESIDENTES EVACUADOS POR EL INCENDIO DE NAVAHONDILLA

El obispo auxiliar se ha desplazado hasta el centro para celebrar el Sacramento de la Confirmación y mostrarles el apoyo de la diócesis en medio de su situación

Aranjuez 29 de julio de 2026. La casa de Basida en Aranjuez ha abierto sus puertas para acoger a una veintena de residentes evacuados del centro que la institución mantiene en Navahondilla (Ávila), desalojado este fin de semana como consecuencia del avance del incendio forestal que afecta a las provincias de Ávila y Madrid. Gracias a la rápida respuesta de la comunidad, los enfermos han podido ser realojados temporalmente en las instalaciones de Aranjuez, mientras otras dieciséis personas han sido trasladadas a la casa de Manzanares (Ciudad Real).

La presidenta de Basida, Visitación Adán, explica que «la entidad llevaba varios días siguiendo con preocupación la evolución de los incendios declarados en San Martín de Valdeiglesias y Burgohondo, cuya proximidad hacía temer por la seguridad de la casa de Navahondilla».

«Estábamos en alerta porque veíamos que, aunque había distancia, el fuego se estaba descontrolando», señala. Por ello, el viernes decidieron enviar dos furgonetas desde Aranjuez para anticiparse a una posible evacuación.

La decisión resultó providencial. Aunque a primera hora del sábado la situación parecía estable, el cambio del viento obligó a evacuar inmediatamente la zona. En apenas dos horas, la comunidad consiguió trasladar a todos los residentes, muchos de ellos con gran dependencia física.

«Cogimos lo imprescindible: la medicación, la documentación y una bolsita de ropa para cada uno», recuerda Visitación Adán. La evacuación se realizó con los seis vehículos de la institución —cuatro furgonetas y dos coches— y requirió un importante esfuerzo por parte de trabajadores y voluntarios. «Tuvimos que levantar nosotros mismos a muchos de ellos para poder subirlos a las furgonetas porque iban en silla de ruedas».

Finalmente, veinte personas fueron acogidas en la casa de Aranjuez, que reorganizó sus espacios para atender a los nuevos residentes, mientras que otras dieciséis fueron trasladadas a Manzanares. «Gracias a Dios nos dio tiempo a sacarlos, afirma la presidenta de Basida.

Aunque reconoce que fueron momentos de gran tensión, asegura que todos los evacuados se encuentran ya atendidos. «Ahora estamos bien, realojados en las otras dos casas, mientras seguimos pendientes de la evolución del incendio y de la situación en Navahondilla».

Celebrar con el obispo auxiliar

Mons. José María Avendaño quiso hacerse presente también el domingo 26 de julio, en la casa de Basida en Aranjuez, para trasladar su afecto y la cercanía de toda la diócesis, tanto a los residentes como a los recién llegados, celebrando además, el Sacramento de la Confirmación. Estuvo acompañado por el capellán, Francisco Moreno.

En el transcurso de la celebración y apoyándose en las lecturas del día, el obispo auxiliar dio las gracias por la labor que se desempeña en esta institución caritativa, en la que «se hace presente el amor de Cristo a través de una comunidad fraterna en la que se da la unidad, la entrega, la acogida, el cuidado y la atención».

«Vosotros, y en concreto el hermano que hoy recibe la Confirmación de su fe, habéis encontrado el tesoro más precioso que es encontrarse con Jesucristo crucificado y resucitado, con la fuerza de la comunidad como signo evangelizador», aseguró Mons. Avendaño.

Basida Aranjuez

La casa de Basida en Aranjuez constituye uno de los principales proyectos asistenciales de la diócesis de Getafe. Desde su apertura, hace más de tres décadas, ofrece un hogar permanente a personas con enfermedades crónicas, discapacidad y otras situaciones de especial vulnerabilidad que, en muchos casos, carecen de apoyo familiar o recursos suficientes.

El centro basa su trabajo en un modelo de convivencia donde residentes, profesionales y voluntarios comparten la vida diaria, proporcionando no solo atención sanitaria y asistencial, sino también acompañamiento humano, cercanía y un entorno familiar.

La acogida de los evacuados procedentes de Navahondilla vuelve a poner de manifiesto la capacidad de respuesta y el compromiso solidario de la comunidad de Basida Aranjuez, que ha sabido reorganizar sus instalaciones para garantizar que ninguno de los residentes quedara desatendido durante esta emergencia.

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