La escasez de oferta y la alta demanda disparan los precios en zonas tradicionales humildes como El Foso-Moreras o calle Faisanes, donde un piso de tres habitaciones ya supera los 1.000 euros mensuales.
Aranjuez 1 de junio de 2026. Encontrar una vivienda de alquiler a un precio razonable en Aranjuez se ha convertido en una misión prácticamente imposible. Lo que antes era un problema concentrado en el centro de Madrid o en los municipios de la primera corona metropolitana ha terminado por colonizar por completo el mercado inmobiliario de Aranjuez. Hoy en día, incluso los barrios históricamente más humildes y obreros de la localidad registran precios que expulsan de forma directa a las clases trabajadoras y a las nuevas generaciones.

Los datos de la calle: El Foso y Las Olivas rompen techos históricos
Un rápido vistazo a los principales portales inmobiliarios evidencia una realidad preocupante. Las viviendas disponibles en las zonas periféricas o barrios tradicionales muestran rentas mensuales que rivalizan con grandes capitales:
| Ubicación / Zona | Precio Mensual | Superficie / Habitaciones | Características destacadas |
| Calle de la Sal, 2 (Foso-Moreras) | 1.090 €/mes | 100 m² / 3 hab. | 4ª planta exterior con ascensor. |
| Barrio Foso – Moreras | 795 €/mes | 47 m² / 2 hab. | 1 baño, terraza, fianza de 1 mes. |
| Calle Faisanes (Vergel-Las Olivas) | 1.200 €/mes | 89 m² / 3 hab. | 2ª planta exterior con ascensor, terraza. |
Estos ejemplos demuestran que el coste del alquiler se ha desbocado. Pagar casi 800 euros por un piso que no llega a los 50 metros cuadrados en El Foso, o alcanzar los 1.200 euros en la calle Faisanes, pone de manifiesto que el encarecimiento ya no entiende de distinciones vecinales ni de rentas medias de la población local.
Los informes técnicos respaldan la alarma social
Esta tendencia alcista no es una percepción subjetiva de los vecinos. Informes sectoriales del mercado inmobiliario (como los publicados de forma recurrente por portales de referencia como Idealista) sitúan históricamente a Aranjuez como uno de los municipios de la Comunidad de Madrid donde el precio del alquiler ha experimentado subidas más agresivas, llegando a registrar periodos con incrementos que duplicaban la media autonómica.
La raíz del problema responde a una matemática implacable: un exceso de demanda crónico frente a una escasez de oferta cada vez más asfixiante. Al no haber suficiente stock de vivienda en régimen de arrendamiento a largo plazo, los precios empujan al alza de forma ininterrumpida, ya que el mercado termina absorbiendo los inmuebles debido a la extrema necesidad habitacional.

«Solo funcionarios»: El nuevo filtro de exclusión social
A la barrera puramente económica se le suma ahora una traba añadida: las severas condiciones de filtrado que imponen algunos anunciantes. En una de las ofertas recientes localizadas en la calle Faisanes (con un coste de 1.200 €/mes), se especifica de manera explícita en la descripción de la vivienda:
Este tipo de requisitos «cómo sólo funcionarios» supone una exclusión sistemática para los sectores más humildes de Aranjuez. Los miles de jóvenes del municipio que intentan emanciparse, aquellos que encadenan contratos temporales, los estudiantes universitarios o los trabajadores que se trasladan a la ciudad por un empleo en el sector privado quedan completamente descartados de estas opciones. La exigencia de una plaza pública como único aval válido para acceder a un techo agrava la brecha social y aboca a los jóvenes a retrasar su independencia o a abandonar la localidad.



