El Gobierno limitará la subida del gas natural dentro de la tarifa regulada, de manera que el precio no pueda subir más de un 15%, cuando las previsiones para este invierno es que esta materia prima se incremente del orden del 45%. La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, ha adelantado uno de los elementos que contemplará el nuevos decreto por la crisis en Oriente Medio que aprobará este martes el Consejo de Ministros y que también incluye un límite máximo del precio de la bombona de butano a 19,55 euros.
Como cada trimestre, la Tarifa Último Recurso (TUR) del gas debe revisarse ahora de cara a los últimos tres últimos meses del año y Aagesen ha indicado que, de no aplicar ninguna medida, la subida sería del orden del 45 y 49%, debido al creciente precio del gas en los mercados internacionales, como consecuencia de la crisis en Oriente Próximo que mantiene muy limitado el tráfico por el Estrecho de Ormuz.
Ante esta situación y dado que ahora empieza la temporada de otoño e invierno y de calefacciones, el Gobierno ha incluido en el tercer decreto anticrisis que aprobará este martes una limitación del 15% en la subida de la TUR, la tarifa a la que pueden acogerse que hogares, pymes o comunidades de vecinos en España que tienen contratada la Tarifa de Último Recurso (TUR) de gas natural, a la que están adscritos unos tres millones de hogares, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), uno de los colectivos que venía desde hace días alertando de la fuerte subida de la TUR que se esperaba para los próximos meses.
«Vamos a limitar el crecimiento de la TUR, supondra que la tarifa en lugar de subir 45 o un 49% se quede en un 15%«, ha indicado Aagesen a su llegada al Consejo informa de Energía de la UE que se celebra este martes en Dublín.
Asimismo, ha anunciado que el nuevo decreto anticrisis limitará el precio máximo de la bombona de butano a 19,55 euros, algo «fundamental para los consumodores que apuestan por este combustble para la temporada de calefacción».
Impuesto permanente al gas y petróleo y silencio sobre bajada fiscal
Aagesen y el resto de ministros de Energía de la UE discutirán este martes sobre precios asequibles de la energía y, a su llegada a la reunión, ha insistido en la petición que, junto a otros cuatro países de la UE, España ha cursado a la Comisión Europea para que ponga en marcha un impuesto «permanente» a las petroleras y gasistas por los llamados beneficios caídos del cielo -por los elevados precios de estas materias primas por condiciones del mercado y que van mucho más allá de sus costes de producción-, para obtener así recursos para mitigar en la UE los efectos del cambio climático y adaptarse a ellos.
Por el contrario, ha evitado responder otra pregunta sobre la posibilidad de rebajar impuestos a la energía -al gas o a la electricidad-, algo que ya se hizo cuando la guerra de Ucrania y que es la receta que plantea Bruselas a los gobiernos europeos para rebajar las facturas energéticas de hogares y empresas.
«Nos gustaría tener un impuesto permanente sobre el petróleo y el gas para tener más recursos para medidsa de resilencia» frente al cambio climático, ha dicho Aagesen, que este martes ha llegado al Consejo informal de Energía con otra petición bajo el brazo.
Junto con Portugal y Luxemburgo, reclaman a la Comisión Europea un «objetivo ambicioso» de despliegue de energías renovables en la UE para 2040 como manera de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y de cara a la decisión que Bruselas tiene que tomar a finales de año. España espera que otros países se sumen a esta petición sobre renovables que Aagesen ha desvinculado este martes del objetivo que pueda marcarse en producción de electricidad con «energías limpias», que incluye también la energía nuclear.
Por otra parte, la vicepresidenta tercera ha descartado que por el momento esté prevista ninguna decisión sobre el polémico impuesto al diésel.
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