La asociación profesional denuncia que la Dirección General ignora las deficiencias estructurales del centro ribereño.
Mientras en Aranjuez se duchan con agua gélida, en la Academia de Baeza los alumnos duermen a 8 grados por averías en la calefacción.
La situación de la Academia de Oficiales de la Guardia Civil de Aranjuez ha saltado al primer plano de la polémica tras la denuncia pública de la asociación profesional Justicia para la Guardia Civil (JUCIL). La organización ha puesto nombres y apellidos a la responsabilidad de estas carencias, señalando directamente a la Directora General de la Guardia Civil, Mercedes González, por lo que consideran una «indiferencia» persistente ante el deterioro de las infraestructuras formativas del cuerpo.
Según ha podido saber este diario, los alumnos de la academia local llevan sufriendo la falta de agua caliente sanitaria desde el pasado mes de diciembre. Esta avería obliga a los futuros oficiales a enfrentarse a duchas de agua fría tras sus jornadas de instrucción, una situación vulnera flagrantemente la normativa de Prevención de Riesgos Laborales.
«Parches» ante problemas estructurales
Desde JUCIL critican que la gestión de Mercedes González se ha limitado a aplicar «parches» temporales en lugar de acometer la reforma integral que las instalaciones de Aranjuez necesitan. «La Dirección General ignora año tras año la necesidad de una inversión real, condenando a los alumnos a condiciones que no son dignas de una institución del siglo XXI», denuncian desde la asociación.
El espejo de Baeza: una crisis nacional
El problema detectado en nuestra ciudad no es un caso aislado, sino que forma parte de un panorama de precariedad que afecta a los principales centros de formación de la Benemérita. JUCIL ha comparado la situación de Aranjuez con la que se vive en la Academia de Guardias de Baeza (Jaén), donde la crisis es, si cabe, más aguda.
En el centro jiennense, las averías en el sistema de climatización han provocado que los alumnos tengan que dormir en habitaciones a 8 grados de temperatura. Según los testimonios recogidos, los guardias alumnos en Baeza se ven obligados a dormir con el uniforme puesto, utilizar mantas propias y recurrir a bolsas de agua caliente ante la imposibilidad de conectar radiadores eléctricos, ya que la red eléctrica de la academia no soporta la carga y solo permite cargar teléfonos móviles.
Exigencia de responsabilidades
Ante este escenario, JUCIL ha exigido a la Dirección General que abandone la política de inacción. La asociación reclama que se priorice el bienestar y la salud de los agentes en formación, tanto en Aranjuez como en Baeza, garantizando servicios básicos como calefacción y agua caliente de manera inmediata.
Por el momento, la Dirección General de la Guardia Civil no ha emitido ningún comunicado aclarando cuándo se restablecerá el servicio de agua caliente en la academia de Aranjuez ni si existe un plan de inversión previsto para el presente ejercicio 2026.



