María Corina Machado estará en Oslo, aunque no asistirá a la entrega de los Nobel

El Instituto Nobel ha confirmado que su hija recogerá el Premio Nobel de la Paz en su nombre, pero que la intención de la opositora venezolana es viajar a la capital noruega

María Corina Machado no llegará a tiempo para recoger el premio Nobel de la Paz, pero sí viajará a Oslo, según ha confirmado el Instituto Nobel. En su lugar, el galardón será entregado este miércoles a su hija Ana Corina Sosa. «Aunque no podrá llegar a la ceremonia y los actos de hoy, estamos profundamente felices de confirmar que está a salvo y estará con nosotros en Oslo», ha explicado la institución en un comunicado.

A primera hora de esta mañana, el director del Instituto, Kristian Berg Harpviken, había asegurado que la venezolana no estaba en Noruega y no podría asistir a la gala. De hecho, su asistencia ya parecía poco probable después de que este martes se cancelase la rueda de prensa que Machado tenía previsto dar en la capital noruega dos horas antes de su inicio.

La líder opositora, de 58 años, lleva en paradero desconocido desde agosto de 2024, semanas después de que Nicolás Maduro se proclamara ganador de las elecciones presidenciales a pesar de las acusaciones de fraude. Machado, después de ser inhabilitada por el régimen, apoyó al opositor Edmundo González y vive desde hace una década con una prohibición explícita para salir del país. A pesar de todo, el Comité Nobel de Noruega le había invitado a acudir a la ceremonia de entrega que se celebra este miércoles.

Harpviken no ha podido confirmar si conseguirá o no llegar a Oslo, aunque no esté a tiempo para la gala. «No lo sé y hay buenas razones para ello. Se trata de un régimen represor que utiliza absolutamente todos los medios contra la oposición», ha declarado el director del Instituto Nobel. «Simplemente, vive con una amenaza de muerte por parte del régimen. Esa amenaza también sigue vigente cuando viaja fuera del país, tanto del régimen como de los amigos del régimen en todo el mundo».

La propia Machado afirmó inicialmente que acudiría a la gala, y su familia asegura no haber perdido la esperanza de verla en la capital noruega. Su hermana, Clara Machado Parisca, dijo desde Oslo a la emisora colombiana Blu Radio que la intención de la premio Nobel es «estar aquí con nosotros» y por eso la están esperando «con fe de que va a llegar muy pronto».

La presencia de Machado en la ceremonia es solo una parte de la polémica generada por este Nobel de la Paz. A pesar de que la opositora fue galardonada por promover una transición pacífica en Venezuela, el comité ha sido criticado por escogerla mientras la administración de Donald Trump aumenta sus ataques a las presuntas «narcolanchas» en Venezuela y se prepara para un posible movimiento político contra Nicolás Maduro. El presidente estadounidense ha amenazado directamente con una eventual invasión terrestre del país. «No descarto nada, simplemente tenemos que encargarnos de Venezuela».

La Administración Trump también ha presionado directamente a Maduro para que abandone el país con su familia y deje así la puerta abierta a un cambio de régimen. Esta conversación tuvo lugar entre ambos mandatarios en una llamada telefónica que finalmente no obtuvo los resultados deseados para Estados Unidos y que se filtró el pasado noviembre a la prensa, días después de que ocurriera.

‘No habrá Paz para belicistas’

Machado es una firme defensora de las maniobras que Estados Unidos está llevando a cabo en el mar Caribe, a pesar de las dudas legales que se plantean en torno a estos ataques. También ha expresado públicamente su apoyo al uso de la fuerza para derrocar al presidente venezolano. «Será una ceremonia del Premio Nobel diferente. Mucho más politizada que las anteriores», dijo Benedicte Bull, profesora de la Universidad de Oslo y destacada experta en América Latina en Noruega, a The New York Times.

La polémica empezó cuando Machado dedicó su premio a Donald Trump. «Ha dedicado su Premio de la Paz a un presidente muy controvertido, por decirlo suavemente. En Noruega es casi universalmente aceptado que Donald Trump ataca la democracia liberal«, declaró Asle Sveen, historiador del Premio Nobel, al mismo medio.

Esta semana, antes de la ceremonia, un grupo de activistas noruegos se manifestó frente al Instituto Nobel con el lema «No hay Premio de la Paz para belicistas», argumentando en un comunicado que el premio estaba siendo utilizado «para legitimar la intervención militar estadounidense en violación del derecho internacional en América Latina».

Sin embargo, otras figuras importantes de Noruega recordaron por qué fue escogida para el Premio Nobel de la Paz. «Es la capacidad de Machado para unir a amplios sectores de la oposición, mucho más allá de su propio bando, lo que se reconoce en este premio, afirmó Espen Barth Eide, ministro de Asuntos Exteriores del país.

Fuente: El Confidencial

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